A veces me gusta imaginar que vivo dentro de un recuerdo. Que ya crecí, viví, viajé y lloré. Que un día, cercano a mi muerte, vi una foto perdida. Y pensé en cómo eran los días en ese entonces. Entonces tengo un deseo cumplido, logro volverlos a vivir. Un día, para regresar.
Qué bonito es ver a las personas a mi alrededor, pensando en que muchos problemas son temporales. Que en verdad los amo. Y cualquier gesto se vuelve parte de un recuerdo. Cómo contesta el teléfono. Cómo prepara un sandwich… Y poder aprovechar el tiempo para decir lo que casi no decimos. Porque ese día, cercano a mi muerte, viendo la foto perdida. No podré regresar.
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